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De aspecto pendenciero y enorme vitalidad. Presenta una perfecta combinación de dureza y sensibilidad, extremadamente cariñoso con los niños y agresivo con todos aquellos que amenazan la seguridad de los suyos. El elegante porte del Boxer actual es relativamente reciente. La raza data de 1850, cuando los alemanes decidieron crear una especie valiente que fuera capaz de participar activamente en las peleas de perros (muy apreciadas en la antigüedad) y adaptarse también a la caza mayor. Para conseguirlo, mezclaron razas como el Bullenbeiser, Dogo de Bravante, Mastiff y Bulldog. El resultado fue un ejemplar de carácter amable y valiente, con un gran sentido de la lealtad y con unos rasgos físicos bastante más grandes y pesados que en la actualidad. La perfección de esta raza se debe al esfuerzo de un grupo de entusiastas que en 1896, creó en Alemania el Club de los amigos del Boxer. Esta sociedad se encargó de efectuar una severa selección que, con el tiempo, logró unos rasgos físicos bien proporcionados, armoniosos entre sí y perfectamente equilibrados. Aunque su evolución ha sido notable y hoy en día la raza es muy sociable, algo conserva de sus feroces antepasados, capaces de combatir contra osos, toros y búfalos. Podemos decir, en cuanto a sus características psíquicas, que se trata de una raza inteligente, aunque no en exceso, ya que actúa de forma sistemática y, en la mayoría de los casos carece de iniciativa propia. Esto se debe, fundamentalmente, a que conserva un carácter muy infantil a lo largo de toda su vida; es en definitiva un eterno cachorro que se toma las tareas de adiestramiento como un divertido juego. No obstante, una vez educado parece que adquiere cierta madurez. El Boxer es un fiel compañero que ama y tolera enormemente a los niños y además es un perfecto guardián. Tiene tendencia a babear, la acentuada deformación de la cara predispone a algunos ejemplares a una salivación anormal, aunque no se puede decir que este defecto sea una característica general de toda la raza, ya que existen ejemplares que han logrado corregir la tendencia a babear. Los cuidados que require el Boxer no son muy exigentes, sólo es necesario que su dueño sepa ser cariñoso y severo a la vez, de tal forma que pueda ir enderezando su eterno carácter infantil y enseñándole, desde cachorro, a dominar sus impulsos agresivos; impulsos que sólo se mostrarán cuando sospeche que algún miembro de "su familia" corre peligro. Su relación con sus congéneres no se puede decir que sea muy buena. Sus rasgos infantiles molestan a las otras razas, que no comprenden como siendo adulto se comporte como un cachorro, levantando sus patas delanteras y lanzándolas sin reparo contra la cabeza del contrario. Si no se pone remedio, educándole con firmeza, identificará los desdenes de los otros perros como una invitación a pelear. El Boxer necesita un paseo diario de aproximadamente una hora y media. Su alimentación debe ser rica en fibra y calcio, limitando las grasas y proteínas. Entre las enfermadades que padece la raza tenemos, problemas de la columna durante la vejez. Es una de las razas más propensas a desarrollar diferentes tipos de cáncer. También muestra cierta predisposición a las alergias y, a partir de los ocho años, displasia de la articulación en las caderas. Su promedio de vida es de trece años. |